CCPR/C/135/D/3624/2019
contexto, los autores y sus familias ya han sufrido y aún sufren una violación del derecho a
la vida, en el sentido de “vida digna”, lo que es una realidad concreta que requiere reparación,
independientemente de las futuras mejoras que puedan lograrse con las medidas de
mitigación y adaptación que el Estado parte ha comenzado a implementar en los últimos años
o que estarían por iniciarse, según la información obtenida por el Comité (véase el párr. 8.7).
6.
Con respecto al calendario de adopción de medidas, cabe tener presente que la
comunicación de los autores (presentación inicial) es de fecha 13 de mayo de 2019, cuando
los efectos adversos del cambio climático en las islas del Estrecho de Torres ya habían
producido, durante largo tiempo, serios impactos negativos en sus vidas. Sin embargo, la
mayor parte de las obras de mitigación costera emprendidas por el Estado parte, según lo
constatado por el Comité, estaban programadas para comenzar recién en 2021 o 2022 y estar
terminadas en 2023 (islas Masig, Poruma y Warraber). Solamente en la costa de una de las
islas (Boigu) se habían completado en 2022 varias obras de mitigación.
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